Cuando yo era pequeña, tenía muy claro en qué me gastaba mi paga semanal: en una revista. Cada semana iba al quiosco y me compraba Jana. La esperaba con ilusión, la leía de principio a fin, la releía, recortaba cosas, la guardaba. Nunca lo viví como “leer”, sino como un placer propio, algo elegido.
Quizá por eso las revistas infantiles siempre han tenido un lugar especial en casa.
Con los años, y ya como madre, he descubierto que siguen siendo un formato maravilloso. Y en nuestro caso, además, cumplen una función muy concreta: fomentar el español de forma natural y sin imposiciones.
Ahí es donde entran las revistas infantiles de Bayard.
Leer en español sin que sea “deberes”
Vivimos en un entorno mayoritariamente en alemán, y aunque en casa hablamos español, no siempre es fácil encontrar materiales que resulten atractivos para los niños y que no suenen a “clase”.
Las revistas Bayard funcionan justo al revés:
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no son ejercicios
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no son fichas
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no son “tienes que leer esto”
Son lecturas que se abren porque apetece, y eso marca toda la diferencia.
Leer reportajes, cuentos, cómics o curiosidades en español amplía vocabulario, refuerza estructuras y, sobre todo, asocia el idioma con algo positivo.
¿Qué tienen de especial las revistas Bayard?
Lo primero que se nota es el respeto por el lector infantil. Bayard confía en que los niños entienden más de lo que creemos y tienen curiosidad por el mundo.
Entre sus puntos fuertes destacaría:
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📚 Textos bien escritos y ricos en lenguaje, sin simplificar en exceso
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🌍 Temas variados: ciencia, naturaleza, historia, emociones, actualidad
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🎨 Ilustraciones atractivas, modernas y cuidadas
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🧠 Contenidos que fomentan la curiosidad, el pensamiento crítico y la reflexión
Y todo ello en un español vivo y actual, muy adecuado para niños bilingües o que crecen fuera de España.
Una revista para cada etapa
Otra gran ventaja es que Bayard ofrece revistas para distintas edades, lo que permite acompañar a los niños durante muchos años:
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Para los más pequeños, con cuentos, juegos y primeras preguntas.
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Para quienes ya leen solos, con artículos breves, cómics y experimentos.
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Para preadolescentes, con temas más complejos, ciencia, sociedad y debates.
Así, la revista crece con el lector y no se queda “infantil” demasiado pronto.
El poder de la lectura casual
En casa las revistas suelen estar por ahí: en la mesa, en el sofá, en la mochila. Y de repente:
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alguien hojea “solo un momento”
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otro lee un artículo en voz alta
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surge una conversación
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o aparece una pregunta que lleva a investigar más
Ese tipo de lectura espontánea es oro puro, tanto para el hábito lector como para el mantenimiento del español.
Un puente perfecto hacia la lectura
Para niños a los que les cuesta engancharse a los libros largos, las revistas son una puerta de entrada ideal. Textos cortos, secciones variadas y sensación de elección propia.
Igual que Jana lo fue para mí en su momento, hoy las revistas Bayard son, en nuestra casa, una forma de leer por gusto, aprender sin darse cuenta y seguir viviendo el español como algo cercano.
Si buscas una manera sencilla y agradable de fomentar la lectura —y el español— en casa, las revistas infantiles de Bayard merecen sin duda un sitio en la estantería

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